Este artículo va dirigido sobretodo a las personas interesadas en hacerse una consulta de registros. Para esas personas que les ha llegado a los oídos y les ha picado el gusanillo de la curiosidad.

Al inicio de una consulta el profesional que se encarga de hacer la lectura recita un mantra de acceso que no se debe saltar, es como el password para acceder a dichos registros. También debe abrir los registros del cliente con su autorización.

En el caso de los alumnos en formación, cuando nos han realizado nuestros maestros una consulta, abrimos el nuestro para una mejor fluidez y así ganar percepción y perspectiva desde ese plano de amor.

Normalmente suelen ser unas 10 preguntas y la sesión dura una hora, máximo se puede alargar hasta hora y media (solo maestros experimentados).
Hay que tener un par de cosas en cuenta antes de ir a recibir una consulta y esas son:
1). No se puede abrir los registros de otra persona, es algo personal y privado y tiene que dar dicho consentimiento.
2). No se puede abrir los registros a menores de 18 años, excepto si el cliente es el padre o madre y tiene un conflicto con su hijo y aun así se mira a través del cliente no se abren los registros del menor.
3). No se pueden tomar drogas 24h antes de la consulta. Tabaco, una cerveza con la comida o un vaso de vino no se tienen en cuenta.

Estas son las primordiales, en formación se aprenden más, pero para las personas que solamente van hacerse una consulta basta tener esas en cuenta.

Y para finalizar se deja un margen de 2-3 meses para ver una evolución desde la fecha de la sesión. Pasado ese tiempo, se puede volver a realizar otra consulta.