Y de repente nos vemos buscando respuestas por sitios y en lugares que no habríamos antes ni siquiera imaginado. Y tenemos la ligera sensación que podría ser verdad lo que dicen allí o más allá. Aunque no sepamos muy bien lo que buscamos, encontramos miles de métodos, técnicas, sistemas, herramientas, consejos, libros, maestros y palabras profundas que antes no habíamos pensado, ni discutimos ahora. Se nos abre un mundo espectacular y especular. Inquietante. Un hecho nos unifica: no estamos bien, entonces ¿y si hubiera otra manera?

Eso del “mundo espiritual” nos llama la atención como respuesta y solución a nuestro `malestar´ o a nuestro `desencaje´ con los otros (familia y amigos). Nos vemos diferentes, pensando cosas que otros no piensan, sintiendo a veces cosas sorprendentes, o no, no importa, pero lo que importa es que no vamos por los canones que la vida nos muestra a nuestro alrededor y derrapamos por otras avenidas, o eso creemos, o ya no sabemos qué creer.

Y en todo mundo hay irrupciones de opinión por decir algo, a pesar que digan y REALcen por doquier la Unidad, que Somos Uno, la unicidad etc. Que sí que somos UNO como aprenderemos más adelante, pero a la hora de funcionar, este mundo, funciona desde el más absoluto EGO, nuestro otro maestro: El Uno para mí y el otro también para mí.

Cuando buscas por un mundo inexplorado y nuevo todo resulta enriquecedor, pues no tienes útiles para comparar, experiencia para discrepar y visión para discernir lo fundamental de lo innecesario y hasta perjudicial. Puedes tener la suerte que un amigo/a te aconseje y te guíe en tus inicios. Pero pronto uno/a ha de librar solo su andadura. Y hay mucho; hay infinidad. Multitudes y hordas sapienciales de maestrillos y gurus con sus técnicas maravillosas y (t)únicas, con sus métodos ilusionantes, que ofrecen el oro y el moro, pero así, sin que te des cuenta, poco a poco te enrolas en su des-propósito. Y ya has caído en su red. Hay quien lo llamaría secta. Puede ser que sea una sí, si hay una estructura por encima de ese tipo/a que te ha enrolado. O puede que sea un maestrillo/a a ultranza que usa su conocimiento y su poder adquiridos para mantenerte bajo su dominio a base de sanaciones, charlas, talleres, etc. Gastando y gastando y gastando. Estaba pensando en una condominia en particular: Rosa Fe tatatá tatatá, nada importante. Se me había ido de la cabeza completamente, pero al ver el otro día una charla de una señora, esta me la recordó mucho y además en expresiones hechas etc. Sí buf buf. Conservo de aquella experiencia su forma de actuar. Su forma de inocular su ´virus´, el miedo vestido de palabras maravillosas; siempre viene disfrazado. Es todo muy sutil, practicamente no te das cuenta. Esta gente sabe como hacerlo y cómo mantenerte vivo o cuasi-dormido para dominarte. No es ninguna tontería. ¡Este mundo es muy peligroso!

Nos dejamos fascinar y fácilmente entregar a la magia, pues es esto lo que profunda e intensamente esperamos y añoramos. Nos convertimos en jugadores de la Ilusión; o sea, en ilusos, paladines de un propósito desmesurado; y cuanto más desmedido más nos atrae, pues paradogicamente vemos en él más noble empresa. Y entonces aparece por arte de birbibirloque lo que andábamos pensando y se lo atribuimos a nuestra conexión espiritual: la sincronicidad digamos. Pero sí, esto puede suceder y de hecho sucede, sí, no lo vamos a negar, también sucede. Pero nuestra mente alborotada es posible que llegue a conclusiones que puedan ser precipitadas sobre todo al principio de nuestra andadura por este mundo.

Lo que trato de decir es sencillamente que se ande con cuidado con lo Qué se hace y con Quién se hace. Que se mire bien al maestro al que hemos subido a los altares y nos enseña, del cual podemos estar fascinados y tragarnos todo lo que se nos dice. Hay mucho incauto y embaucador por ahí, y en este mundo más que en ninguno. Lo digo por experiencia. He topado en varias ocasiones con personas con muy malas intenciones, no me lo ha contado nadie, no. El dinero se fue, ya no se va a recuperar y yo sigo vivo gracias a quien tenga que dárselas. Ahora, la confusión puede durar años y el tiempo perdido…. Con el tiempo uno va aprendiendo a conocer a las personas y a ser menos atrevido, ja, la osadía se paga, la ignorancia también.

Vamos a encontrar por ahí lo que nosotros estemos reflejando desde nuestro interior. Nuestro Ego no necesita pasar por experiencias negativas para conocer la grandeza del Espíritu. No necesitamos sufrir para conocer lo Bueno. Nada de eso. Así como principio diremos, que se maneja muchísima información. Se cree que se necesita una persona que te enseñe, un guía, un maestro, y lo único que se requiere es aplicar el sentido común, que por ser el más común de los sentidos, el más humilde, no es el menor. Nuestro Ego nos enseña a través del dolor. No se deben desmerecer sus lecciones pues en ellas hay una gran enseñanza que aprender. No viene a fastidiarnos. El espíritu nos enseña por el camino cómodo y opcional, el ego por el obligado.magia

Al fin y al cabo, Todo está en Ti. El ego con sus enseñanzas, amigo ego, y el Maestro Interno, que es por supuesto nuestro Único Maestro. Todas las enseñanzas provienen de Él, sabe qué necesitamos aprender; cuáles son nuestras lecciones y pruebas a pasar, sabe de nuestro recorrido, nuestro pasado, nuestros méritos y dones. Nuestro Espíritu, “La más excelsa manifestación de Brahma es nuestro propio akasha o éter en el corazón…”

Así que al tanto recorrido, ora roto y enmendado, mohíno enmudecido triste y como aturdido, cierro los ojos para estar Ahí, abro la mirada para ver más allá y sentir que no me había ido a ningún lugar que estaba aquí y siempre fue así. Y ahora, aunque miro afuera siento estar dentro, no en ningún lugar, sino en un estado particular, el Ser sin involucrarse en el drama o la tragedia, sin culpa ni juicio, sólo siendo, quien Yo Soy.

 

Ricardo Arozarena