Los Registros Akáshicos, a modo de ordenador, recogen toda la información que el Alma experimentó en todas sus vidas y quedan archivadas en las carpetas de cada existencia.

Si entendemos que el Alma, es nuestra parte inmortal y que ésta forma parte de un TODO, que viaja en el tiempo, viviendo en distintos cuerpos y que almacena información de otras vidas, podríamos afirmar que sí, que podemos, a través del acceso a los Registros Akáshicos, llegar a  estas vidas.

Pero la realidad es otra. Cada vida se coloca en carpetillas estancas, que no deben comunicarse, pues para eso hemos borrados las memorias de esas vidas.

Cada existencia debe vivirse desde “0”, o sea sin memoria de la experiencia adquirida en otra vida. Si tuviéramos acceso a otras vidas, no viviríamos la existencia de ésta como está programada.

Cuando nacemos, elegimos nacer en la familia, sociedad, época, que creemos que nos puede ayudar a experimentar esa vida. Nacemos con unos dones, para poder avanzar en las dificultades que podamos haber encontrado. Si arrastramos conceptos de otras vidas, que nos interfieren en el camino que elegimos en ésta, entonces sí tenemos un problema que resolver y los Registros nos mostraran que eso pertenece a otra vida, que inmediatamente reconoceremos y podremos trascender.

En una consulta de Registros es correcto pensar que puede aparecer información de una vida anterior,  pero no tiene por qué, si en esta vida no están interfiriendo.Lo que no pasa es que salgan muchas vidas, que nada tienen que ver con esta.

Los Registros nos informarán siempre de lo que necesitamos saber o lo que ya podemos ver, pero no van a entorpecer nuestro camino, con la mirada al pasado lejano, que ya no tiene sentido en esta vida.

Es importante tener claro que  nuestros guías, maestros y seres queridos nos ayudaran a “ver y entender” lo que por elección de vida debemos completar, pero no nos van a confundir en unas vidas, que en muchas ocasiones, forman parte de la imaginación y fantasía.

Conclusión: Sí, podemos ver alguna vida, desde los Registros Akáshicos, pero no tiene por qué, si no interfiere en ésta. El acceso al Ser, a nuestra Alma, siempre es para el mayor bien, nunca para meternos en un bucle sin salida.