Preparamos un día para testimonios de clientes, invitamos a una serie de clientes a participar en esto. La intención es que hicieran un testimonio libre, sin verse condicionado, desde la opinión sincera y de corazón. Pero mientras esperábamos el cámara puso la cámara en una silla y empezó a grabar. Estaban delante Miguel y Begoña y la verdad como pasa en estas cosas, fue mucho mejor que si supieran que están grabando, a la gente le corta mucho eso y no es para menos.

Gracias a todos los que colaboraron.

Y en especial a Begoña y Miguel